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martes, 10 de junio de 2014

Perderse

"Caminé anoche durante horas. Era como si quisiera perderme por alguna calle nueva. Perderme absoluta y alegremente. Pero hay momentos en que no podemos, no sabemos perdernos. Aunque tomemos siempre las direcciones equivocadas. Aunque perdamos todos los puntos de referencia. Aunque se haga tarde y sintamos el peso del amanecer mientras avanzamos. Hay temporadas en que por más que lo intentemos, descubrimos que no sabemos, que no podemos perdernos. Y tal vez añoramos el tiempo en que podíamos perdernos. El tiempo en que todas las calles eran nuevas".

"Formas de Volver a Casa", A. Zambra

viernes, 27 de enero de 2012

Con un ángel del brazo

"(...) corrí hasta el teléfono del rincón y marqué el número, marqué tu número mamá: Mamá, te dije, mamá, ¿me oyes?, voy a casarme esta noche, dentro de un rato, ahora mismo ... con un ángel .. no llores mamá, te lo juro, volveré a casa, no llores,mamá, algún día, con un ángel del brazo."

O . Pamuk

miércoles, 20 de julio de 2011

Volver...

Vuelvo.. pero,
¿a dónde?
La sensación es siempre “volver”.
Retornar, una vez más, al sitio que se conoce, y nos reconoce. Modelar el acabado de una trama oculta que viene provocando, desde hace tiempo, empujones sutiles de marcada intención.
Mirar-se y redimirse en el reflejo acallado de nuestras propias y antiguas pisadas, desentraña ese silencio cargado de inquietudes que nos atormenta en la vigilia y nos amenaza entre sueños.
El reflejo de un guión in-acabado rige las tablas, y nuestros pasos temblorosos agitan el gastado telón. El texto recitado retumba en el eco de otras voces hace tiempo susurradas. Suspendido el drama que nos otorga una identidad, rostros vacíos entrechocan en una noche sin estrenos. Las puertas del teatro aguardan abiertas de par en par, y las huellas aquellas descansan en la última fila.
Volver no altera la perspectiva, y el desconcierto lo inunda todo al salir, entre sombras y
con el corazón moribundo,
abatido por las últimas palabras de un final
demasiado conocido.