martes, 18 de junio de 2013

Abraxas

"Querido Sinclair, nuestro dios se llama Abraxas, y es dios y diablo; abarca el mundo oscuro y el claro. Abraxas no tiene nada que objetar a ninguno de sus pensamientos, a ninguno de sus sueños. No lo olvide. Pero le abandonará el día en que sea normal e intachable." H.H.

lunes, 17 de junio de 2013

La náusea


De nuevo el silencio en la faringe...”
J. P. Sartre, “La Náusea”

Por debajo de la piel
tiemblan los huesos,
profundos y abismales /
muertos de miedo.

El sonido punzante de la noche atraviesa los oidos,
como un aullido incandescente
que se instala en la boca del estómago
  y desgarra la carne
   y retuerce las tripas,

    la sangre quisiera huir
pero ya es demasiado tarde...

El cuerpo cae vencido ante el horror
y la náusea se apodera del aire,

...en una fosa cercana
     el gusano se relame en su suerte...

Surge entonces
ineludible y fatal
la noche final de tu existencia,

y ya no hay tiempo que perder,
   y todo es
      silencio,
        vacío
        y muerte.

           ****





Nueva Antología de poesía "PUENTE DE ALMAS" (Editorial Dunken)

lunes, 10 de junio de 2013

Perderse

"Caminé anoche durante horas. Era como si quisiera perderme por alguna calle nueva. Perderme absoluta y alegremente. Pero hay momentos en que no podemos, no sabemos perdernos. Aunque tomemos siempre las direcciones equivocadas. Aunque perdamos todos los puntos de referencia. Aunque se haga tarde y sintamos el peso del amanecer mientras avanzamos. Hay temporadas en que por más que lo intentemos, descubrimos que no sabemos, que no podemos perdernos. Y tal vez añoramos el tiempo en que podíamos perdernos. El tiempo en que todas las calles eran nuevas".

"Formas de Volver a Casa", A. Zambra

sábado, 8 de junio de 2013

Escribir

Escribir... o permanecer en ese tiempo impreciso de la escritura. Vomitar como endemoniado... sin tiempo ni música, sin fuerzas para pensar en lo que vendrá - si total, ya nada importa.
Y es entonces cuando el cuerpo estalla, avanza, y se quiebra...
y surgen hambrientas las grietas /  las venas, que supuran el veneno...
amargo, intenso, en todas direcciones...
salpicando las sábanas y las paredes, los sueños y las hojas en blanco.
Y el dolor entonces es inmenso, pero dulce, como un orgasmo...
Estremecerse, escribir, y estallar al fin... devorar en silencio ese estallido, y quedarse ahí, quietito... abrazado al verso, con los ojos vacíos desbordados de lágrimas; y el cuerpo, agotado...
casi adormecido.